Té Ideal

Antes de contarles cómo preparar el té ideal es necesario introducirlos en el antiquísimo mundo del té. El popularmente llamado “té” proviene de una planta milenaria originaria de China llamada Camelia sinensis, descubierta, según los relatos chinos hace casi 5.000 años. Se dice que los monjes budistas la utilizaron durante cientos de años para relajar el cuerpo, ayudar a la concentración y evitar la somnolencia en sus horas de meditación. Más adelante se conocieron otras referencias sobre el té, enfatizando sus propiedades medicinales como, por ejemplo, aliviar dolores estomacales, quitar el mal aliento, eliminar impurezas del cuerpo, sanar indigestiones, entre tantas otras. Así mismo, durante la larga historia del té, la Camelia sinensis fue consumida de distintas formas; ingerida como alimento en decocción con vegetales como zanahorias y ajos, comprimida en ladrillos desmenuzados en agua hirviendo, en polvo, batida en infusión y como licor a partir de la infusión de las hojas. Esta última es la forma actual de preparar un buen té, ya que, las hojas (o hebras) en su mayoría son cosechadas a mano, lo que permite se mantengan sus propiedades organolépticas y frescura, no así ocurre con la preparación mediante bolsitas de té pulverizado, más adelante les contaremos sobre este método y sus desventajas.

Entonces, para preparar un buen té en hebras, es necesario contar con los utensilios necesarios, agua filtrada y las hebras de té. La preparación requiere control de la temperatura del agua y del tiempo de infusión, variables fundamentales para que nuestro té quede perfecto. Los siguientes son los utensilios necesarios:

  • Tetera
  • Taza
  • Infusor
  • Reloj
  • Termómetro
  • Agua filtrada
  • Cucharita

 

Luego de reunidos los utensilios, es necesario elegir el té correcto para la ocasión, cada momento tiene un té♥. Primero, mides la cantidad de té necesaria; para 250 ml de agua se utiliza una cucharadita (2 g). Mientras eliges y mides la cantidad, calientas el agua en tu tetera o hervidor para posteriormente medir la temperatura con el termómetro (existen otros métodos que no requieren termómetro). Cuando tengas la temperatura correcta para el té seleccionado, que puede variar entre los 70° C y 95°C dependiendo de la variedad de té, introduces el infusor con el té en la taza o tetera y viertes el agua encima. Luego, dejas infusionar las hebras por el tiempo adecuado para el té seleccionado, que puede variar entre 2 a 5 minutos, dependiendo de la variedad de té. Cumplido el tiempo, retiras el infusor, sirves la infusión y a disfrutar tu té ideal; en compañía o a solas, un té siempre es reconfortante para el cuerpo y el alma.

“Después de una buena taza de té mi mente se aquieta y puedo contemplar la esencia de las cosas (de todos los seres)”♥.

En las siguientes notas del blog les contaremos más sobre técnicas para medir temperatura, tiempos de infusión, tipos de tés, y mucho más, es mundo por descubrir!

Puedes visitar la sección Glosario del Té para más información.

Recursos: Manual del Sommelier de Té, Victoria Bisogno, Jane Pettigrew.

Ilustradora: Camiloca___

 

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